Ley Sherman Antitrust (1890)
La Ley Sherman prohibió monopolios, combinaciones y conspiraciones que restringieran el comercio interestatal.
Estableció la base del derecho antimonopolio en EE. UU., enfocándose en la estructura del mercado más que en la conducta de cada empresa.
Principales características:
- No define conductas específicas como ilegales; corresponde a los tribunales interpretar qué constituye una restricción al comercio.
- La responsabilidad de su aplicación recae principalmente en el gobierno federal, que tiene la autoridad para iniciar acciones antimonopolio.
Ley Clayton Antitrust (1914)
La Ley Clayton reforzó la Sherman y corrigió algunas de sus limitaciones.
Se centra en conductas concretas y otorga mayores herramientas a las autoridades y a los particulares.
Principales disposiciones:
- Prohíbe prácticas anticompetitivas como la discriminación de precios, los acuerdos de atadura (tying) y los contratos de exclusividad.
- Impide fusiones y adquisiciones que reduzcan sustancialmente la competencia o tiendan a crear un monopolio.
- Amplía las facultades de la Comisión Federal de Comercio (FTC) y le permite actuar junto al Departamento de Justicia.
- Introduce el concepto de restricción “razonable” del comercio, reconociendo que no todas las limitaciones son ilegales.
- Faculta a particulares —personas y empresas— para presentar demandas civiles por daños o medidas cautelares contra conductas anticompetitivas.