Contexto histórico
Durante la Guerra Civil de Estados Unidos (1861‑1865) se difundió la idea de que naciones europeas como Francia y el Reino Unido respaldaban al Sur confederado.
Posición oficial de Francia y Gran Bretaña
En realidad, ambos países habían abolido la esclavitud (Francia en 1848 y el Reino Unido en 1833) y, por lo tanto, se oponían a los argumentos de los líderes sureños que defendían la secesión para preservar la esclavitud.
Vínculos económicos
Sus economías estaban más vinculadas al Norte. Tanto Francia como Gran Bretaña compraban algodón del Sur, pero dependían del comercio y de la industria del Norte para obtener alimentos, materias primas y mercados.
Política de neutralidad
Ante la falta de reconocimiento oficial de la Confederación y el riesgo de entrar en conflicto con los Estados Unidos, ambas naciones mantuvieron una política de neutralidad, evitando cualquier apoyo militar o diplomático al Sur.