Los tratados de paz firmados en la Conferencia de París (1919‑1920) dieron origen a varios Estados nuevos en Europa.
Finlandia
Obtuvo su independencia de Rusia, consolidándose como nación soberana.
Estonia
Se estableció como Estado independiente tras la desintegración del Imperio ruso.
Letonia
Al igual que Estonia, emergió del colapso del Imperio ruso y proclamó su independencia.
Lituania
Recuperó su soberanía después de años bajo dominio ruso.
Polonia
Reapareció como país independiente tras más de un siglo de particiones entre Rusia, Prusia y Austria.
Checoslovaquia
Se creó a partir de territorios del antiguo Imperio austrohúngaro, integrando Bohemia, Moravia, Eslovaquia y la Ruthenia (hoy parte de Ucrania).
Yugoslavia
Formada por la unión de varios territorios eslavos del sur: Serbia, Croacia, Eslovenia, Bosnia‑Herzegovina y porciones de Macedonia y Montenegro.
Austria
Se constituyó como república independiente tras la disolución del Imperio austrohúngaro.
Hungría
También se convirtió en Estado soberano después del colapso del Imperio austrohúngaro.