Historia de Europa

El primer ‘Brexit’ de la historia: la independencia de Britania en el siglo III

Introducción

Cuando hoy hablamos del Brexit, nos referimos a la salida del Reino Unido de la Unión Europea, un proceso político y económico sin precedentes en la era contemporánea. Sin embargo, la historia nos muestra que nada es realmente nuevo: ya en el siglo III, la provincia romana de Britania se separó del Imperio, creando un auténtico "Brexit" milenario.

Marco Aurelio Carausius y su rebelión

El artífice de este primer desprendimiento fue Marco Aurelio Carausius, un soldado de origen meziano (pueblo germánico entre el Sena y el Rin). Tras destacar en la campaña del emperador Maximiano contra los rebeldes bagaudas en la Galia (286 d.C.), fue nombrado comandante de la Classis Britannica, la flota romana que patrullaba las costas de Britania.

Su misión oficial era acabar con la piratería en el Canal de la Mancha. Sin embargo, Carausius adoptó tácticas poco ortodoxas: en ocasiones dejaba que los piratas saquearan ciudades para luego capturar sus barcos y quedarse con el botín, e incluso llegó a pactar con ellos para repartir los despojos. Cuando Roma le exigió explicaciones, el comandante decidió tomar el control.

Con el apoyo de la flota, de los piratas locales, de tres legiones británicas y de una legión de la Galia, Carausius proclamó la independencia de Britania y del norte de la Galia, autodenominándose Emperador de Britania.

Legitimación y gobierno

Para consolidar su “Brexit” unilateral, Carausius emitió su propia moneda con la leyenda Restitutor Britanniae (Restaurador de Britania). Creyó que podía establecer relaciones diplomáticas con Roma reconociendo al emperador romano, mientras mantenía su autoridad sobre la región.

Su control marítimo del Canal de la Mancha, los acuerdos con los pictos y otras tribus británicas, y la confusión política interna del Imperio (dos Augustos y dos Césares) le permitieron gobernar como emperador durante siete años.

El fin del primer Brexit

En 293 d.C., el César del Oeste, Constancio Cloro, lanzó una campaña contra Carausius. Tras derrotar a sus tropas en la Galia, el imperio preparó una flota para atacar la isla. Ese mismo año, Carausius fue asesinado por su propio oficial, Alecto, y la provincia volvió al control romano.

Aunque su rebelión terminó, el precedente quedó claro: Britania podía existir como entidad autónoma bajo autoridad local, una idea que resurgiría siglos después.