En 1983 la Stasi permitió a Udo Lindenberg cantar ante un público seleccionado en Berlín Oriental, pero su sueño de tocar frente al pueblo de la RDA no se materializó hasta siete años después, cuando inició una gira oficial por el país.
Por Beatrix Hasse
"¡Hola Suhl!", saludó el cantante de Hamburgo a sus seguidores de la RDA con su característico tono desbordante. El 6 de enero de 1990, en el Ayuntamiento de la Amistad de la ciudad thuringia, unos 3.000 fanáticos realizaron una peregrinación para ver al rockero en vivo por primera vez. "Para mí, la gira por la RDA cumplió mi mayor sueño", declaró Lindenberg al periódico Express en aquel momento.
Locura por las entradas
El precio de la entrada era de 38 marcos; algunos seguidores hicieron fila durante 32 horas para conseguirla. La euforia fue enorme cuando, tras el grupo de apertura "The Next" de Halle, Lindenberg subió al escenario y comentó emocionado: "Es un día especial para mí como persona, después de todos los problemas con el ‘gran peluche’ Honecker".
Prohibición de actuaciones durante un año
Desde 1977, cuando apareció frente a la "Neue Wache" en Berlín Oriental, el cantante había visitado la RDA de forma privada. La Stasi catalogó su comportamiento y apariencia como decadentes, y le prohibió presentarse en público durante un año. Su estilo desenfadado lo había convertido en uno de los primeros rockeros alemanes en irrumpir en la escena musical occidental a principios de los setenta, y sus canciones se escuchaban clandestinamente en la radio considerada "enemiga de la clase".
Temas como "Das Mädchen aus Ostberlin" o "Rock 'n' Roll Arena in Jena" (1977) transmitían sus impresiones de la vida detrás del muro y fueron recibidos con entusiasmo por los jóvenes de la RDA. Sin embargo, el responsable cultural del Comité Central del SED, Kurt Hager, prohibió cualquier concierto del artista en el país.
El "tren especial a Pankow"
En primavera de 1983 Lindenberg lanzó la canción "Sonderzug nach Pankow" y, mediante cartas sin respuesta, solicitó permiso para visitar a sus fans. Decidió entonces dirigirse directamente a Erich Honecker, apodado "Honey", con una letra que le reprochaba en tono irónico su gusto por la música occidental: "¿Por qué no me dejas cantar en el Estado de los trabajadores y campesinos?". La canción se convirtió en un éxito inmediato en Occidente y, pese a la censura, la mayoría de los ciudadanos de la RDA la conocían de memoria.
Actuación en el Palacio de la República (1983)
Después de que Lindenberg enviara una disculpa a Honecker, en septiembre de 1983 fue invitado al Festival de Canciones Políticas en el Palacio de la República. Sin embargo, el programa no incluía su esperado "tren especial" y la invitación solo representó un pequeño paso hacia su objetivo de una gira completa.
Los verdaderos fans quedan fuera
El 25 de octubre de 1983 Lindenberg actuó frente a un público limitado de funcionarios y miembros de la FDJ. Los verdaderos seguidores quedaron fuera del edificio y no pudieron entrar. Durante el concierto, el artista lanzó una declaración pública contra la presencia de misiles pershing y SS‑20 en la RDA, la cual fue transmitida por la televisión estatal.
Una gira prevista para el verano de 1984 fue cancelada bajo el pretexto de "motivos técnicos" y porque, según la FDJ, el álbum "Götterhämmerung" no era "apropiado" para el público.
Lindenberg y Honecker: chaqueta de cuero y chirimía
En 1987, tras un concierto de rock occidental transmitido detrás del muro, Lindenberg envió a Honecker una chaqueta de cuero usada, acompañada de una carta que describía a los jóvenes de la RDA como amantes del rock y de la vida relajada. Honecker respondió de forma inesperadamente cordial, agradeciendo el regalo y enviando al cantante una chirimía como respuesta.
Otro obsequio: "guitarras en lugar de rifles"
En septiembre de 1987, durante una visita a Wuppertal, Lindenberg entregó a Honecker una guitarra eléctrica grabada con el lema "guitarras en lugar de rifles". El gesto generó un breve diálogo, pero la promesa de una gira en la RDA volvió a quedar en suspenso.
El sueño se cumple: "Whisky sin Honecker"
Tras la caída del Muro el 9 de noviembre de 1989, todas las barreras desaparecieron. Con su nuevo LP "Bunte Republik Deutschland" bajo el brazo, Lindenberg inició la gira que siempre había deseado. En el concierto inaugural de Suhl, interpretó dos versiones de "Sonderzug nach Pankow", incluida una adaptación que decía: "El whisky está buenísimo, lo bebemos ahora sin Erich Honecker". Cantó "Das Mädchen aus Ostberlin" junto a la cantante de rock de la RDA, Ina Morgenweck, y emocionó a la audiencia con baladas como "Horizont".
Al día siguiente, el grupo hizo una parada en Leipzig, la "ciudad heroica" de 1989, y la compañía discográfica grabó el concierto para lanzar un álbum en vivo.
El regreso de la chaqueta en Rostock
La gira continuó por Erfurt, Leipzig, Magdeburgo, Schwerin y Rostock, agotando aforos y reuniendo a unas 30.000 personas. En Rostock, los fanáticos recordaron la icónica chaqueta de cuero, que había sido adquirida en 1988 por 7.500 marcos de la RDA para una campaña de ayuda al Tercer Mundo. Lindenberg describió la experiencia como "como un demo: sin violencia, con mucha pasión y alegría".