Historia de Europa

Cuando la miseria te lleva a morir bailando

Cuando hablamos de epidemias en la Europa medieval o a principios de la Edad Moderna, inevitablemente pensamos en la peste negra. Aunque fue la causa de una de las pandemias más mortíferas de la historia, no fue la única. Sudor inglés, ántrax y lepra también devastaron a la población europea. Además, existieron otras epidemias letales, algunas verdaderamente extraordinarias.

Cuando la miseria te lleva a morir bailando

La danza que arrasó a Estrasburgo

En 1518, Estrasburgo, una ciudad libre de unos 30 000 habitantes situada en el corazón de Europa Occidental, vivía una época de cambios. La imprenta había difundido las ideas de la Reforma; ese mismo año se empezaron a publicar los escritos de Martín Lutero en la catedral local y, pronto, muchas iglesias se consagrarían al culto protestante.

Ese verano, una mujer llamada Frau Troffea comenzó a bailar de forma convulsiva por las calles, sin música ni causa aparente. No se detuvo; al día siguiente un vecino se unió a ella, luego otro, y así sucesivamente. En una semana, alrededor de treinta personas bailaban con Troffea; al mes, más de cuatrocientos “infectados” recorrían la ciudad sin poder parar. Los primeros fallecimientos se produjeron rápidamente: ataques al corazón, derrames cerebrales y agotamiento extremo.

Los médicos no lograron explicar el fenómeno y las autoridades municipales, desesperadas, construyeron una gran tarima de madera y contrataron músicos, pensando que ofrecerles música calmaría la compulsión. Sin embargo, los afectados clamaban: ¡No queremos seguir bailando! No sabían por qué no podían detenerse y, mientras algunos morían de agotamiento, nuevos vecinos se sumaban al macabro desfile.

Cuando la miseria te lleva a morir bailando

La coreomanía

La fiebre de baile continuó hasta principios de septiembre, cuando la epidemia desapareció tan repentinamente como había comenzado. Nunca se halló una causa definitiva ni un tratamiento eficaz más allá del intento de “alimentar” el impulso de bailar.

El término coreomanía se utiliza para describir estos brotes epidémicos de baile psicótico. El caso de Estrasburgo es el más documentado, gracias a testimonios de médicos y testigos contemporáneos, pero no es el único. El episodio más antiguo registrado data del siglo VII y se repitió periódicamente en Europa central.

En 1278, unos doscientos habitantes de Alemania empezaron a bailar sin razón aparente sobre un puente del río Mosa; el puente colapsó, muchos se ahogaron y los supervivientes fueron llevados a una capilla dedicada a San Vito, de ahí el nombre popular de baile de San Vito.

El brote más extenso tuvo lugar en 1374, iniciándose en Aquisgrán (Aachen) y propagándose rápidamente a Colonia, Frankfurt, Metz y, más allá, a Flandes, Luxemburgo e Italia.

Hasta hoy, la explicación definitiva sigue siendo un misterio. La hipótesis más aceptada es que se trató de una histeria colectiva provocada por el estrés de hambrunas, guerras y otras enfermedades, desencadenando una psicosis masiva.

Morir bailando: una curiosa respuesta de la miseria medieval y post‑medieval europea.

Colaboración de Enrique Ros de History Notes