El libro de Marcin Szymaniak, "Sables y sierra eléctrica", lleva al lector a los inicios de la independencia de Polonia, mostrando los días de luz y de sombra cuando un vecino del este afilaba sus colmillos contra un país recién nacido…
Hay pocos libros que desmitifiquen la imagen casi gloriosa y dulce de la guerra Polaco‑Bolshevique. Entre ellos se encuentran, por ejemplo, "1919. El primer año de independencia", "Guerra civil. Una mirada nueva al renacimiento de Polonia" o "Blanco contra rojo". Marcin Szymaniak se suma a esa línea, revelando la verdadera cara de la Polonia renacida, lejos de la versión suavizada y patriótica que suelen presentar los libros de texto.
El lector conocerá a soldados sucios, cansados y hambrientos, para quienes un trozo de pan blanco y una lata de comida americana son el cenit de los sueños, y un uniforme cálido y decente una lujosa imposibilidad. Al mismo tiempo, se transportará a un París agotado por la guerra, donde mujeres francesas elegantes con sombreros, vestidos a media pierna, medias negras y tacones desfilan, creyendo que, pese a la pobreza, deben mantener la dignidad.
Héroes reales
Szymaniak describe con precisión el ambiente de aquellos días: infraestructura destruida, pobreza, miedo a lo desconocido y una lucha no solo contra el enemigo, sino también contra el hambre, el frío y la desesperanza. Presenta una Polonia que depende de sus aliados para conseguir armas de todo el mundo, uniformes capturados a los alemanes o entregados por franceses, británicos y estadounidenses, y alimentos enlatados de Texas, canguros australianos y monos de colonias británicas en África.
El mayor valor del libro son sus protagonistas, ambiguos y, por ello, humanos. Hay una enfermera aterrorizada que cumple su deber pese al miedo, buenos y malos bolcheviques, un oficial alcohólico, un gamberro que intenta conquistar a las jóvenes sin ningún escrúpulo, y aviadores intrépidos cuyas hazañas parecen sacadas de una fantasía caballeresca. Son héroes de carne y hueso, reales.
Para profundizar en la historia de la guerra Polaco‑Bolshevique, consulte el libro de Marcin Szymaniak "Sables y sierra eléctrica", publicado por la editorial Znak Horyzont.
El relato no se limita a glorificar la valentía o el sacrificio patriótico. Su mayor ventaja es la autenticidad y la multidimensionalidad. Un soldado borracho termina en la cárcel; en Semana Santa, el escuadrón recibe un barril de licor del mando y los uhlanes organizan vodka y vino a su cargo. Las requisiciones diarias, a menudo arbitrarias, se castigan severamente. En una retirada, cuando el enemigo persigue, ocurre lo inesperado:
Los cocineros usan los cerdos confiscados a los campesinos para preparar jamones y salchichas aromáticas, hornean mazurkas y pasteles. El desayuno de Pascua se celebra en un gran granero decorado festivamente… Los festejantes comparten un huevo, se besan con un disparo de escopeta y luego barren los platos, bebiendo copiosamente.
Más allá de los actos heroicos, Szymaniak describe también los crímenes cometidos por soldados de ambos bandos: la orden del mayor Aleksander Łuczyński en Pinsk, el asesinato de soldados polacos en Ludwiszcz a manos de campesinos, y las atrocidades de los bolcheviques y bandoleros.
Puede resultar irritante que el autor use un lenguaje coloquial en ocasiones, pero eso no es accidental. Incluso el más erudito en la guerra puede resultar rudo; esa crudeza añade otra "ladrillo" a la construcción del ambiente, permitiendo al lector retroceder un siglo y absorber la atmósfera de la época.
Sin duda, es un libro para quien quiera conocer la vida cotidiana, los dilemas, problemas y alegrías de quienes construyeron la Polonia independiente. No se trata de los personajes de portada de los periódicos o de los libros de historia, sino de ciudadanos comunes que aún no habían aparecido en los anales históricos. Esa perspectiva resulta mucho más fascinante.