Introducción
Los colonos americanos y los habitantes de Nueva Inglaterra mantenían una visión ambivalente y compleja respecto al dominio de Inglaterra. Por un lado, formaban parte del Imperio Británico y juraban lealtad al rey; por otro, cultivaban un fuerte sentido de independencia y autogobierno.
Lealtad al rey y al Imperio
Muchos colonos estaban orgullosos de ser súbditos británicos. Mostraban su lealtad izando la bandera del Reino Unido, celebrando sus fiestas y sirviendo en el ejército británico. Aprecian la protección que Inglaterra ofrecía contra amenazas de otras potencias europeas y de algunas tribus nativas.
Deseo de autonomía
Al mismo tiempo, surgía una creciente convicción de que los colonos tenían el derecho de crear sus propias leyes y de decidir su destino sin la interferencia constante de los funcionarios británicos. Esta insatisfacción alimentó conflictos como la crisis del Stamp Act y la famosa Boston Tea Party.
Gratitud y dependencia
Aunque aspiraban a mayor autonomía, los colonos reconocían que su supervivencia dependía del apoyo del Imperio. Valoraban la defensa que Inglaterra les brindaba frente a otras naciones y a algunos grupos indígenas, conscientes de que sin ella la colonia habría sido vulnerable.
Conclusión
En resumen, la opinión de los colonos y de Nueva Inglaterra era una combinación de lealtad al rey y anhelo de independencia. Esta tensión entre la fidelidad y el deseo de autogobierno fue la que, con el tiempo, desembocó en la Revolución Americana.