15 de agosto de 1792
Amherst, Massachusetts
Querida familia en Europa,
Espero que esta carta los encuentre con buena salud. Ha pasado mucho tiempo desde mi última carta y creo que es momento de contarles cómo vivimos y cómo progresa nuestra granja de subsistencia.
Hace casi diez años que establecimos nuestra granja en Amherst. La vida es dura, pero hemos conseguido subsistir con comodidad. Cultivamos maíz, trigo, avena y diversas hortalizas. También criamos ganado: vacas, cerdos y gallinas. Gran parte de la cosecha la conservamos mediante ahumado, enlatado o secado, para que nos dure el invierno.
Todos trabajamos sin descanso: mi esposo y mis hijos se encargan de los campos y del cuidado de los animales; mis hijas y yo nos ocupamos de la casa y del huerto. En la época de la cosecha, toda la familia se une para recoger y procesar los productos.
La vida en la granja es sencilla pero gratificante. Contamos con todo lo necesario para llevar una vida digna y agradecemos cada bendición. La comunidad local es solidaria; siempre nos ayudamos mutuamente en momentos de necesidad.
Los extrañamos mucho y anhelamos su visita. Esperamos que pronto puedan venir a conocer nuestro hogar.
Con cariño,
Su familia en Nueva Inglaterra