Requisitos de origen
Para ser considerado caballero, era indispensable pertenecer a la nobleza o a la alta aristocracia. Provenía de familias con recursos suficientes para costear el entrenamiento, el equipamiento y mantener el estilo de vida propio de la caballería.
Edad adecuada
El proceso de formación comenzaba generalmente entre los 14 y los 21 años, periodo conocido como paje o escudero, que podía prolongarse varios años.
Condición física
Se requería buena salud, fuerza, agilidad y resistencia para manejar armas, portar armadura y participar en combates.
Entrenamiento
El aprendiz se instruía bajo la tutela de un caballero experimentado o de un maestro militar. La formación incluía:
- Caballería: valores morales, códigos de conducta y comportamiento honorable.
- Habilidades militares: esgrima, arco, justas y el manejo de diversas armas.
- Equitación: dominio de la monta y control del caballo en batalla y torneos.
Servicio militar
El futuro caballero debía prestar servicio al señor o al rey en tiempos de guerra, demostrando valentía, lealtad y destreza en el campo de batalla.
Ceremonia de investidura
Una vez completado el entrenamiento y comprobada su valía, el escudero era armado caballero mediante una ceremonia en la que un caballero o autoridad lo tocaba en el hombro con la espada y recitaba las palabras de investidura.
Código de caballería
El caballero se comprometía a vivir según los ideales de la caballería: coraje, honor, lealtad, justicia y defensa de los débiles y desamparados.
Estas normas eran generales, aunque podían variar según la región y la época, y en algunos casos se aceptaban excepciones.