Europa en la década de 1930
Durante los años treinta, gran parte del continente estuvo sumido en convulsiones políticas, inestabilidad económica y el auge de movimientos nacionalistas y fascistas. En países como Alemania, Italia y España surgieron regímenes autoritarios que adoptaron políticas expansionistas y buscaron remodelar el mapa político europeo.
La Gran Depresión, una crisis económica mundial, golpeó duramente a Europa, provocando desempleo masivo, pobreza generalizada y tensiones sociales. Estas condiciones favorecieron la aparición de ideologías extremistas y sentaron las bases de los acontecimientos que desembocaron en la Segunda Guerra Mundial en 1939.