Realpolitik y diplomacia
Bismarck adoptó la Realpolitik, una política pragmática basada en el poder, y utilizó hábilmente la diplomacia y las alianzas, como la alianza austro‑prusiana de 1866.
Guerras y expansión territorial
Dirigió tres guerras exitosas: contra Dinamarca (1864), Austria (1866) y Francia (1870‑71). Cada victoria trajo territorios y consolidó la preeminencia de Prusia dentro de la Confederación alemana.
Confederación de Alemania del Norte
Tras derrotar a Austria en la Guerra Austro‑prusiana, Bismarck fundó en 1866 la Confederación de Alemania del Norte, uniendo a la mayor parte del norte bajo el liderazgo prusiano.
Unificación de los estados del sur
Con concesiones estratégicas y presión política, convenció a los estados del sur —Baviera, Württemberg y Baden— para que se incorporaran a la confederación.
Guerra franco‑prusiana
En 1870 Bismarck provocó una crisis diplomática que desembocó en la guerra contra Francia. La rápida victoria prusiana y la captura de Napoleón III impulsaron el sentimiento nacionalista en toda Alemania.
Proclamación del Imperio Alemán
El 18 de enero de 1871, en el Salón de los Espejos de Versalles, el rey Guillermo I de Prusia fue proclamado emperador del nuevo Imperio Alemán, sellando la unificación bajo la hegemonía prusiana.
Constitución e instituciones
Bismarck redactó una constitución federal con un parlamento bicameral y un gobierno central fuerte dominado por Prusia, creando instituciones que equilibraban el poder entre los distintos estados.
Combinando habilidad diplomática, éxito militar y maniobras políticas, Bismarck superó numerosos obstáculos y logró unir la mayor parte de los estados alemanes en un solo imperio.