Los tres factores principales
1. Sistema de alianzas
Existía una compleja red de alianzas entre las potencias europeas; si un país entraba en conflicto, sus aliados estaban obligados a intervenir.
Por ejemplo, Alemania estaba aliada con Austria-Hungría e Italia, mientras que Rusia mantenía alianzas con Francia y Serbia.
Cuando Austria-Hungría declaró la guerra a Serbia en 1914, Rusia movilizó su ejército en apoyo a Serbia, lo que llevó a Alemania a declarar la guerra a Rusia y a Francia.
2. Imperialismo y nacionalismo
Las potencias europeas competían por colonias y recursos en África, Asia y Oriente Medio.
Esta rivalidad generó tensiones y aumentó la probabilidad de un conflicto armado.
Ejemplo: Gran Bretaña y Francia rivalizaban en el norte de África, mientras que Alemania y Rusia competían por la influencia en los Balcanes.
3. Militarismo
Los países europeos incrementaron sus fuerzas armadas en los años previos a la guerra, desencadenando una carrera armamentista.
Esta competición alimentó la sensación de inseguridad y la disposición a recurrir a la fuerza.
Ejemplo: Alemania contaba con el ejército más grande y poderoso de Europa, mientras que Gran Bretaña poseía la armada más fuerte del mundo.