Factores que generaron rivalidades
En el siglo XVI, el descubrimiento de abundantes recursos en el continente americano desencadenó una feroz competencia entre las potencias europeas.
Competencia por los recursos: Oro, plata y materias primas despertaron el interés de España, Portugal, Inglaterra, Francia y los Países Bajos, que buscaban controlar la mayor cantidad posible para enriquecer sus tesoros y financiar sus monarquías. Esta lucha por el control económico dio lugar a conflictos armados y a la fundación de colonias rivales.
Diferencias religiosas: La Reforma protestante dividió a Europa entre católicos y protestantes. Cada potencia intentó expandir su fe en el Nuevo Mundo, lo que añadió una dimensión ideológica a la disputa por territorios y recursos.