Intensificación de la Revolución Francesa
La guillotina de Luis XVI el 21 de enero de 1793 radicalizó la revolución, marcando una ruptura definitiva con la monarquía y el Antiguo Régimen. El enfrentamiento entre las distintas facciones revolucionarias se agudizó, sentando las bases del Reinado del Terror.
Abolición de la monarquía y proclamación de la República
Tras la ejecución, la Convención Nacional confirmó la abolición de la monarquía. El 21 de septiembre de 1792 ya había declarado a Francia una república, creando la Primera República Francesa.
Guerras con las monarquías europeas
La muerte del rey provocó indignación en las casas reales de Europa. Austria, Prusia, Gran Bretaña y otras naciones formaron coaliciones para frenar la revolución, iniciando las Guerras Revolucionarias Francesas (1792‑1802).
Los jacobinos y el Reinado del Terror
El grupo jacobino, más radical, ganó protagonismo. Creó el Comité de Seguridad Pública y aplicó medidas extremas: miles de nobles, clérigos y sospechosos de contrarrevolución fueron ejecutados.
El ascenso de Napoleón Bonaparte
El caos revolucionario abrió paso a líderes militares ambiciosos. Napoleón Bonaparte, destacado por sus victorias, se convirtió en héroe nacional y, con el tiempo, tomó el poder, fundando el Imperio francés.