Contexto internacional
El 28 de junio de 1914 el archiduque Franz Ferdinand, heredero del trono austrohúngaro, fue asesinado. Ante este hecho, el gobierno británico adoptó una política de neutralidad cautelosa, intentando mantenerse al margen del conflicto que se gestaba en Europa.
El papel de Herbert Asquith
El primer ministro Herbert Asquith y su gabinete dirigían el Reino Unido. A medida que la crisis se intensificaba y, el 4 de agosto de 1914, Alemania invadió Bélgica, un país neutral, la presión sobre el gobierno británico aumentó considerablemente.
La decisión de entrar en la guerra
Tras intensas deliberaciones dentro del gabinete, Asquith tomó la decisión de declarar la guerra a Alemania y a sus aliados. Así, el Reino Unido abandonó su posición neutral y se incorporó oficialmente al conflicto que se conocería como la Primera Guerra Mundial.