1. La Asamblea no atendía sus demandas
Los campesinos sentían que la Asamblea Nacional estaba más interesada en la burguesía, defendiendo derechos de propiedad y la fiscalidad, mientras ignoraba sus necesidades básicas, como el acceso a la tierra y la eliminación de deudas.
2. Crisis económica e inflación
Los asignados, la moneda de papel emitida para financiar la Revolución, perdieron rápidamente su valor por la inflación desenfrenada, erosionando los ahorros y el poder adquisitivo de los campesinos.
3. Abolición de privilegios feudales sin mejoras reales
Aunque la Asamblea suprimió la servidumbre y los privilegios feudales, muchos campesinos siguieron pagando impuestos elevados y cargados de deudas, sin ver una mejora sustancial en sus condiciones económicas.
4. Radicalización de la Revolución
Con el ascenso de grupos radicales como los jacobinos, la Revolución tomó un rumbo más extremo, dejando a los campesinos moderados sintiéndose marginados y sus demandas quedando en segundo plano.
5. Cuestiones religiosas
Muchos campesinos, profundamente católicos, se opusieron a las políticas de la Asamblea que limitaban la influencia de la Iglesia y confiscaban sus bienes, lo que aumentó su descontento.