Historia de Europa

Uniones civiles entre personas del mismo sexo en la Edad Media: un capítulo olvidado

Un vistazo al pasado

Muchas veces creemos que los derechos que hoy disfrutamos son fruto exclusivo de la modernidad. La historia, sin embargo, muestra que algunos derechos ya existían en épocas anteriores y fueron borrados del recuerdo colectivo por intereses políticos o sociales.

El affrèrement y el brotherment

En la Francia medieval surgió el término affrèrement, mientras que en Inglaterra se utilizó brotherment. Ambos se referían a la unión civil entre dos hombres. Mediante un contrato legal, los contrayentes se comprometían a vivir juntos y compartir «pan, vino y dinero». Aunque el modelo se basaba en hermanos que heredaban la propiedad familiar y decidían permanecer bajo el mismo techo, la figura también se aplicaba a hombres no relacionados.

Procedimiento legal

Como cualquier contrato, el affrèrement/brotherment debía ser jurado y ratificado ante un notario, con la presencia de testigos, generalmente amigos de los involucrados. Una vez firmado, los bienes de ambos pasaban a ser propiedad conjunta y, al fallecer uno de los socios, el sobreviviente heredaba legalmente su parte.

Uniones civiles entre personas del mismo sexo en la Edad Media: un capítulo olvidado

¿Quiénes utilizaban esta unión?

Resulta lógico imaginar que hermanos solteros, sin intención de contraer matrimonio, recurrían a esta figura para asegurar la herencia y la convivencia. Sin embargo, también es probable que parejas homosexuales la emplearan para legitimar y dar cierta normalidad a relaciones que, de otro modo, debían mantenerse en la sombra.

Lamentablemente, no se han encontrado contratos similares que documenten la unión de dos mujeres, lo que sugiere un sesgo histórico o la falta de registro de esas relaciones.

Evidencias históricas y la Iglesia

El historiador de Yale John Boswell, en su obra Same‑Sex Unions in Pre‑Modern Europe, reunió más de 60 textos entre los siglos VIII y XVI que describen ceremonias cristianas para «la unión entre personas del mismo sexo». Estas ceremonias empleaban ritos idénticos a los matrimonios heterosexuales.

Uniones civiles entre personas del mismo sexo en la Edad Media: un capítulo olvidado

Sergius y Bacchus (mártires y amigos) son uno de los ejemplos más citados.

Según Boswell, a partir del siglo XIII la Iglesia redefinió el matrimonio como una institución exclusivamente destinada a la procreación. Ese cambio cerró la puerta a los matrimonios homosexuales y activó una maquinaria de olvido que buscó borrar esas uniones de los registros oficiales.

Conclusión

Las uniones civiles entre hombres fueron una realidad en la Edad Media, pero la reinterpretación religiosa y la falta de documentación han hecho que este aspecto de la historia quede prácticamente desconocido. Reconocer estos episodios nos ayuda a comprender que la lucha por la igualdad tiene raíces mucho más profundas de lo que a menudo imaginamos.

Fuentes: Science Daily, The New York Times