Introducción
Mijaíl Gorbachev, último líder de la Unión Soviética, impulsó una serie de reformas internas —glasnost (apertura) y perestroika (reestructuración)— que también transformaron la relación con Estados Unidos durante la segunda mitad de los años 80.
1. Détente y control de armamentos
Gorbachev adoptó una política activa de reducción de armas nucleares. Destacan dos acuerdos clave:
- Tratado INF (1987): eliminó toda la clase de misiles balísticos y de crucero de alcance intermedio en Europa.
- START I (1991): estableció límites al número de ojivas estratégicas y lanzó un proceso de verificación sin precedentes.
Estos pactos redujeron drásticamente el riesgo de un conflicto nuclear entre ambas superpotencias.
2. Coexistencia pacífica
Gorbachev abandonó la confrontación ideológica de la Guerra Fría y promovió la "coexistencia pacífica" con Occidente. Sus visitas a Washington (1987) y la cumbre de Reykjavik (1986) con Reagan, y posteriormente con George H. W. Bush, sentaron las bases para un diálogo más constructivo en política, economía y cultura.
3. Glasnost y perestroika: repercusiones internacionales
La mayor transparencia interna expuso los problemas del sistema comunista, generó críticas internas y aceleró la desintegración del bloque soviético. El colapso de la URSS en 1991 alteró el equilibrio mundial y, por consiguiente, la dinámica de poder entre Moscú y Washington.
4. Caída del Muro de Berlín y reunificación alemana
Al permitir que Alemania del Este se reunificara con la Occidental en 1990, Gorbachev puso fin a la división de Europa y disminuyó la influencia soviética en la región del Este, consolidando un entorno más favorable para la cooperación con EE.UU.
5. Fin de la Guerra Fría
La combinación de desarme, apertura política y cambios estructurales provocó el enfriamiento definitivo de las tensiones. La relación entre ambas naciones pasó de la rivalidad a una colaboración estratégica que marcó el inicio de una nueva era geopolítica.
Conclusión
En resumen, las políticas de Gorbachev redefinieron la relación entre la Unión Soviética y Estados Unidos, facilitando el desarme nuclear, la cooperación internacional y, en última instancia, el fin de la Guerra Fría.