Interpretación liberal
Esta visión considera la Revolución Francesa como un proceso positivo que introdujo reformas políticas y sociales fundamentales: la abolición de la monarquía, la creación de la república y la promoción de los derechos y libertades individuales.
Interpretación marxista
Desde esta perspectiva se destacan las dimensiones económicas y de clase, presentando la revolución como un conflicto entre la burguesía emergente y la aristocracia feudal en decadencia. Marx y Engels la vieron como un paso crucial en el desarrollo del capitalismo.
Interpretación revisionista
Los historiadores revisionistas cuestionan tanto las lecturas tradicionales como las marxistas. Enfatizan la continuidad entre los periodos pre‑y posrevolucionarios, analizando factores como la economía, la práctica política y administrativa, y las realidades socioculturales para ofrecer una visión más matizada.