Un objeto de deseo centenario
En julio de 2018, en pleno contexto del Brexit, el presidente Emmanuel Macron anunció oficialmente el préstamo del famoso tapiz de Bayeux a Gran Bretaña, previsto para 2020. Más que un gesto cultural, este proyecto encierra importantes acuerdos económicos entre dos naciones que, entonces, mantenían tensiones en varios frentes. Así, el tapiz se convierte en un activo diplomático que facilita negociaciones, más que en un simple obsequio.

La épica de la conquista normanda
¿Qué narra este bordado de 68 m? La famosa Batalla de Hastings de 1066, que selló la victoria de los normandos liderados por Guillermo, duque de Normandía, y abrió paso al reinado de Guillermo el Conquistador.
El tapiz muestra 58 escenas. La primera representa al rey Eduardo el Confesor en su trono, acompañado por su cuñado Harold Godwinson. En 1064, Eduardo, enfermo y sin heredero, encarga a Harold que proponga a Guillermo (primo lejano) como sucesor. Harold parte a Normandía, es capturado por un señor local y, gracias a la intervención de Guillermo, presta juramento de lealtad sobre dos relicarios.
Guillermo, nacido en 1027 de una unión ilegítima entre el duque Roberto el Magnífico y la hija de un curtidor, fue llamado «Guillermo el Bastardo» antes de convertirse en «Guillermo el Conquistador». A los ocho años heredó el ducado y, en 1050, se casó con Matilde de Flandes. Su designación como futuro rey de Inglaterra provocaría una contienda sin precedentes.

Dos años después, en 1066, Eduardo muere y Harold es coronado, rompiendo el juramento. Guillermo, enfurecido, organiza una invasión que lleva a 15 000 hombres y 5 000 caballos a cruzar el Canal. Las naves aparecen en el tapiz, desembarcando en la costa sur de Inglaterra. El 14 de octubre, cerca de Hastings, se desata la batalla: los anglosajones, con barba y hachas, se enfrentan a los normandos, calvos y a caballo, que lanzan lanzas mientras gritan “Dex ouch!”. Harold cae muerto por una flecha en el ojo; la victoria corresponde a los normandos.
El relato visual se corta antes de la coronación de Guillermo (25 de diciembre de 1066), pero se presume que esa escena completaba la historia, consolidando el lema real francés «Dieu le veut» (Dios lo quiere), que aún hoy persiste en la monarquía británica.

Propaganda y legitimación
El bordado, de 68 m y nueve paneles de lino, fue probablemente encargado por Odón, obispo de Bayeux y medio hermano de Guillermo, para adornar la catedral en 1077. Su presencia en un recinto sagrado servía para legitimar la conquista normanda. Esta teoría contrasta con la romántica leyenda del siglo XIX que atribuía el trabajo a la reina Matilde y sus sirvientes, al estilo de Penélope esperando a Ulises.
Valor histórico y artístico
Con 626 personajes, 202 caballos y 37 edificaciones, el tapiz es una obra maestra del arte románico del siglo XI. Técnicamente es un bordado, no una tapicería, pues emplea cuatro puntadas diferentes que crean un relieve único. Más allá de su belleza, constituye una fuente histórica invaluable: muestra la arquitectura de fortalezas «motte‑castrales», el aspecto de los barcos vikingos, el armamento (hachas inglesas, lanzas normandas) y vestimentas como la cota de malla.

Los motivos marginales siguen siendo enigmáticos: animales reales e imaginarios (cuervos, zorros, lobos, corderos) que recuerdan a las fábulas de Esopo, siglos antes de La Fontaine. Su significado exacto sigue sin resolverse.
Manipulación política a lo largo de los siglos
El tapiz sobrevivió gracias a varios milagros. Permaneció siete siglos en la catedral de Bayeux, donde se exhibía anualmente. Durante la Revolución fue salvado de ser desmembrado para tapar carretas militares. Napoleón lo usó en 1803 para legitimar su nuevo museo, y en 1812 volvió a Bayeux, donde se muestra cada septiembre.
En la Segunda Guerra Mundial, los nazis consideraron su valor simbólico y lo trasladaron a varios refugios antes de exhibirlo en el Louvre en 1944, quizá para celebrar la victoria francesa sobre la inglesa‑normanda. En 1945 regresó a Bayeux, donde hoy se conserva en el Antiguo Seminario Mayor.

En el memorial militar británico de Bayeux se lee: «Nosotros, vencidos por Guillermo, hemos liberado la patria del vencedor», evidencia de cómo el tapiz sigue siendo un instrumento de discurso político.
El préstamo a Gran Bretaña
Actualmente, Francia contempla prestar el tapiz a Inglaterra como muestra de orgullo nacional y buena vecindad, una vez que el museo de Bayeux cierre para su ampliación (previsto para 2022‑2023). El préstamo será temporal; la pieza sigue siendo, sin duda, un tesoro francés.