Despojo de la nobleza durante la Revolución
La Revolución Francesa supuso una ruptura profunda del antiguo orden social. Las propiedades y privilegios que sustentaban la riqueza de la aristocracia fueron atacados por el nuevo gobierno revolucionario.
Confiscaciones y redistribución de tierras
El Estado incautó mansiones, dominios agrícolas y otros bienes de los nobles. Gran parte de esas tierras fueron repartidas entre campesinos o vendidas para financiar la guerra.
Préstamos forzados y deudas
Muchos miembros de la alta sociedad fueron obligados a aportar fondos al erario público mediante préstamos forzosos, lo que agravó sus problemas financieros.
Como resultado, la mayoría de los aristócratas vieron desmoronarse su estilo de vida ostentoso; algunos lograron huir al extranjero, mientras que otros terminaron en la pobreza o incluso en la guillotina.