Pedro I (1682‑1725)
Rusia occidentalizada
Pedro el Grande introdujo ideas, costumbres y tecnologías de Europa Occidental en Rusia. Envió a jóvenes a estudiar en el extranjero, invitó a expertos foráneos a trabajar en el país y fomentó el comercio con naciones occidentales.
Concentración del poder
Redujo la influencia de la nobleza y la Iglesia Ortodoxa, creando una burocracia centralizada y un nuevo sistema tributario que fortaleció al gobierno central.
Expansión territorial
Derrotó a Suecia y al Imperio Otomano, ampliando significativamente el territorio ruso. Fundó San Petersburgo en el mar Báltico, convirtiéndola en la nueva capital.
Modernización militar
Reformó el ejército y creó una marina permanente, además de construir un sistema de fortalezas actualizado.
Educación y cultura
Estableció escuelas y academias, impulsó la literatura y el arte rusos, introdujo nuevas técnicas de impresión y fundó los primeros periódicos.
Las reformas de Pedro el Grande convirtieron a Rusia en una nación más fuerte y moderna, sentando las bases para su papel como potencia europea.