Contexto histórico
Cuando el rey Guillermo I de Prusia fue proclamado káiser del recién creado Imperio Alemán en 1871, Otto von Bismarck ya había demostrado ser un político y diplomático de extraordinaria habilidad.
Logros de Bismarck
Como ministro de Asuntos Exteriores de Prusia, Bismarck orquestó la diplomacia que condujo a la unificación alemana, negociando alianzas y manejando conflictos con astucia.
Razón principal de su nombramiento
Su experiencia, su reputación de negociador sagaz y su visión estratégica lo convirtieron en la elección natural para el cargo de canciller del nuevo imperio.