Contexto histórico
En 1807, tras la firma secreta del Tratado de Fontainebleau, Francia planeó invadir Portugal. Para evitar la captura, la familia real portuguesa y su corte se trasladaron a Brasil.
El traslado de la corte
El 29 de noviembre de 1808, bajo el reinado de la reina María I y con el príncipe regente Juan VI, la corte llegó a Río de Janeiro, que se convirtió en la sede del gobierno portugués y, de facto, en la capital del vasto territorio que incluía Brasil.
¿Cuál era la capital?
Desde ese momento y hasta la independencia de Brasil en 1822, la capital del Imperio brasileño fue Río de Janeiro. Fue allí donde el futuro emperador Dom Pedro I vivió gran parte de su infancia y donde más tarde proclamó la independencia.
En resumen, Dom Pedro no huyó de Napoleón; fue la propia monarquía portuguesa la que se refugió en Brasil, estableciendo la capital en Río de Janeiro.