Historia de Europa

Chipre 1974: La vergüenza de la Marina Griega… Torpederos T‑2 y T‑6

Chipre 1974: La vergüenza de la Marina Griega… Torpederos T‑2 y T‑6

El contexto de la invasión

La batalla de Chipre en 1974 se perdió pese al heroísmo de unos pocos, debido a la indiferencia de los superiores y a la cobardía de otros. En ese momento la Marina chipriota contaba con cinco torpederos operativos. Al recibirse información sobre una inminente invasión turca, el comandante naval chipriota, vice capitán Papagiannis, solicitó mayor vigilancia, pero no tomó medidas concretas.

La noche del 19 al 20 de julio

Al anochecer del 19 de julio los radares detectaron la aproximación de buques turcos, pero Atenas tranquilizó a Chipre diciendo que se trataba de un ejercicio. A las 03:00 h del 20 de julio Papagiannis movilizó la flota sin orden oficial y ordenó a los torpederos que se dirigieran a sus puestos de escondite.

Primeros enfrentamientos

Los torpederos de los tenientes Tsomakis y Verikios fueron los primeros en confrontar al enemigo. El torpedero de Verikios fue derribado por aviones turcos y encalló en la costa de Kyrenia; el de Tsomakis se hundió mientras se preparaba para atacar, y solo el piloto principal, Magetos, fue rescatado herido.

Desbandada de los torpederos T‑2 y T‑6

Al día siguiente, Papagiannis habló con el comandante de la Base Naval Chrysoulis (NBX) y de la Defensa Costera, vice capitán Papadakis. Este le informó que el torpedero T‑2, bajo el mando del teniente Kandalepa (también a bordo de Papadakis), había encallado cerca de Famagusta y había sido abandonado sin que los oficiales llevaran los códigos. El torpedero T‑6, comandado por el teniente Tsatalos, declaró daños falsos y regresó a la base.

El 24 de julio Papagiannis volvió a interrogar a Papadakis, quien, con tono tembloroso, relató que durante la invasión Tsomakis gritó “¡Me están bombardeando!” y perdió el control de sus hombres. El sub‑capitán Tsatalos habría fingido daños para volver a la NBX, mientras que el teniente Kandalepa, muy asustado, habría ido a Famagusta bajo el pretexto de comprar cigarrillos, abandonando el T‑2.

Finalmente, los oficiales decidieron encallar el T‑2 en la costa norte de Famagusta y abandonarlo, intentando regresar a la base a pie. Al hacerlo, descubrieron que el área estaba minada (campo de minas EF). Utilizando la radio del torpedero, avisaron a la base, que envió una embarcación para recogerlos. Después de este episodio, Papagiannis quedó sin autoridad real: suboficiales y tripulantes se burlaban de él, y los tenientes comandantes de los torpederos ya no querían seguir sus órdenes. Además, el sub‑comandante de la Base Doukas estuvo ausente durante los tres días de conflicto, alegando problemas estomacales.

Conclusión

La falta de coordinación, la desinformación y la pánico entre los oficiales chipriotas contribuyeron decisivamente a la pérdida de los torpederos T‑2 y T‑6, simbolizando la vergüenza de una marina que no supo responder ante la invasión turca de 1974.