Historia de Europa

¡El último gran maestro de Roma! La tragedia de Estilicón, muerto por falta de apoyo

¡El último gran maestro de Roma! La tragedia de Estilicón, muerto por falta de apoyo

División del Imperio en 395 d.C.

En el año 395, tras la muerte del emperador Teodosio I, el Imperio romano se partió en dos: el Oriente quedó bajo el mando de su hijo mayor Arcadio, de 18 años, y el Occidente bajo Honorio, de apenas 10 años.

¿Quién fue Estilicón?

Estilicón era un general de origen vándalo, una tribu germánica que había servido a Roma durante décadas. Gracias a sus exitosas negociaciones con el Imperio sasánida, ganó la confianza de Teodosio y se casó con Serena, sobrina y hija adoptiva del emperador.

El emperador lo nombró cónsul y comandante en jefe del ejército occidental, confiándole la defensa del joven Honorio.

Un estratega invicto

Durante su mandato, Estilicón repelió invasiones germánicas del norte y sofocó rebeliones en el oeste. Logró varias victorias decisivas contra el visigodo Alarico, quien asediaba Milán, y contra los vándalos que amenazaban la península itálica.

Sus triunfos en las batallas de Polentia y Verona le valieron un triunfal desfile en Roma, aunque despertaron la envidia y el temor de la aristocracia senatorial.

Problemas internos: la corrupción del Imperio

El verdadero enemigo de Roma no era solo el exterior, sino su propia decadencia interna. La división entre Oriente y Occidente provocó rivalidades; el joven Arcadio y Honorio carecían de experiencia política. Los funcionarios eunucos del Este, como Eutropio y Rufino, manipulaban decisiones militares en beneficio propio.

El Senado, que había recuperado cierta influencia bajo Estilicón, empezó a resentir al general de origen bárbaro. La creciente dependencia de mercenarios germánicos y hunos, sumada a la escasez de ciudadanos‑soldado, debilitó el ejército tradicional.

El fin de Estilicón

En el 408, una conspiración encabezada por el eunuco Olímpio, aliado del emperador Honorio, acusó a Estilicón de traición y de intentar aliarse con Alarico a cambio de dinero. El senado, influenciado por la presión de la élite, aprobó su ejecución.

Estilicón fue arrestado, juzgado sumariamente y decapitado sin resistencia. Tras su muerte, su esposa Serena y sus hijos fueron perseguidos y desaparecieron.

Evaluación histórica

Estilicón, a pesar de su origen vándalo, demostró ser más romano que muchos de sus contemporáneos: mantuvo la lealtad a Teodosio, nunca aspiró al trono y defendió los intereses del imperio con habilidad militar excepcional.

Su caída muestra cómo la política corrupta y los intereses de la élite senatorial podían destruir incluso al más capaz de los comandantes. La muerte de Estilicón marcó el fin de la última gran figura militar que encarnó el espíritu romano, dejando el camino libre para que los pueblos germánicos tomaran la hegemonía en Europa occidental.