Crisis de los Misiles en Cuba: la escalada que casi desencadena una guerra nuclear
En octubre de 1962, Estados Unidos y la Unión Soviética estuvieron a punto de desencadenar un conflicto armado durante la Crisis de los Misiles en Cuba, una tensa confrontación de 13 días provocada por la instalación secreta de misiles nucleares soviéticos en la isla, a sólo 150 km de la costa estadounidense. A continuación, se explica cómo la situación llegó al borde del conflicto.
1. Instalación soviética de misiles
Como respuesta a la colocación de misiles nucleares estadounidenses en Turquía e Italia, la URSS comenzó, de forma encubierta, a instalar misiles de alcance medio en Cuba durante el verano de 1962. Estos cohetes podían alcanzar ciudades importantes del este de EE. UU., alterando drásticamente el equilibrio estratégico.
2. Descubrimiento y reacción estadounidense
En octubre, aviones de reconocimiento detectaron las bases cubanas. El presidente John F. Kennedy ordenó una “cuarentena” naval de la isla para impedir nuevos envíos soviéticos y exigió la retirada inmediata de los misiles ya instalados.
3. Escalada de tensiones
Ambas potencias adoptaron medidas militares. EE. UU. implementó el bloqueo naval, mientras la URSS continuó enviando equipo militar a Cuba. Simultáneamente, se intensificaron los intercambios diplomáticos y los mensajes entre Washington y Moscú, intentando encontrar una solución pacífica.
4. Momento crítico
El mundo observaba con temor la posibilidad de una guerra nuclear. EE. UU. desplegó fuerzas navales y aéreas alrededor de la isla, y la URSS movió submarinos nucleares al Atlántico. El punto álgido llegó el 27 de octubre de 1962, conocido como el “Sábado Negro”.
5. Acuerdo y desescalada
Tras varios días de presión, la diplomacia por canales secretos logró un acuerdo: la URSS retiraría sus misiles a cambio de la promesa estadounidense de no invadir Cuba y de un pacto confidencial para retirar los misiles estadounidenses de Turquía.
6. Repercusiones globales
La crisis evidenció los peligros de la proliferación nuclear y la necesidad imperiosa de control de armamentos y diálogo entre superpotencias. Además, marcó un punto de inflexión en la Guerra Fría, iniciando una etapa de “coexistencia pacífica” entre EE. UU. y la URSS.
En síntesis, la Crisis de los Misiles en Cuba acercó al mundo al borde de una guerra nuclear por la instalación secreta de misiles soviéticos en la isla y la respuesta de bloqueo naval de EE. UU. La tensión se disipó gracias a una diplomacia intensa, sentando las bases para una mejora gradual de las relaciones entre ambas superpotencias.