Orígenes de la religión romana
Los romanos adoptaron gran parte de su panteón y sus rituales de los griegos y de los etruscos, adaptándolos a sus propias costumbres.
El panteón principal
Dioses como Júpiter, Juno, Marte, Venus y Neptuno pasaron a formar la columna vertebral de la religión estatal, junto a numerosos dioses menores.
Influencias de los pueblos conquistados
Con la expansión del imperio, Roma incorporó también creencias y cultos de los celtas, galos, egipcios y de otras culturas sometidas.
Con el tiempo, estas prácticas se mezclaron y se normalizaron en la vida cotidiana de la sociedad romana.