Italia, cuna del poder romano
El Imperio Romano nació como una pequeña ciudad‑estado en la península itálica, pero pronto su influencia y sus conquistas se extendieron mucho más allá de sus fronteras.
Expansión y dominio
Durante varios siglos Roma dominó gran parte de la Europa continental, el norte de África y el oeste de Asia. En ese proceso, la cultura, las ideas y las instituciones romanas se difundieron y transformaron la vida de millones de personas que no eran italianas.
Legado más allá de sus fronteras
El impacto de Roma no se limitó a los territorios bajo su control directo; el imperio sirvió como modelo para otras civilizaciones en ámbitos como el arte, la literatura, la política e incluso el lenguaje.