Capital del Imperio Romano
Durante la mayor parte de su historia, la capital del Imperio Romano fue la ciudad de Roma. Situada en el centro de la península itálica, a orillas del río Tíber, Roma fue el núcleo político, cultural y económico del imperio.
Tras la división del Imperio en el siglo IV, el emperador Constantino I fundó Constantinopla (actual Estambul) en 330 d.C., que pasó a ser la capital del Imperio Romano de Oriente, mientras Roma siguió siendo la capital del Imperio Romano de Occidente hasta su caída en 476 d.C.
En la época moderna, Roma es la ciudad más poblada de Italia y su capital desde la unificación del país en 1871.