En la política rusa se pueden distinguir tres corrientes principales que a menudo compiten entre sí:
Conservadores
Este grupo es leal al presidente Vladimir Putin y respalda sus políticas de conservadurismo social y político. Defienden los valores tradicionales, un Estado fuerte y una libertad individual limitada.
Liberales
Los liberales buscan reformas y promueven una mayor libertad política y económica. Abogan por los derechos individuales, la democracia y una economía de mercado libre.
Nacionalistas
Los nacionalistas ponen énfasis en la identidad y los intereses nacionales de Rusia. Apoyan un ejército potente, la integridad territorial y una política de inmigración restrictiva.