La misión de la RAE y la crítica
\nSegún su artículo primero, la Real Academia Española (RAE) tiene como objetivo «garantizar que los cambios que experimenta la lengua española en su constante adaptación a las necesidades de sus hablantes no rompan la unidad esencial que mantiene en todo el ámbito hispánico». Si bien no podemos culpar a la evolución natural del idioma, sí podemos responsabilizar a los miembros de la institución por la injusticia lingüística que se refleja en algunas de sus definiciones.
\n\nUn anuncio que desató la polémica
\nHace unos meses una empresa de microcréditos lanzó una campaña publicitaria que preguntaba: «¿Sabes qué tienen en común los reyes godos con .piiiiii (la empresa)?» La voz en off contestaba: «Que ambos no generan intereses». El chiste, aunque injusto, se basa en la imagen estereotipada que muchos tenemos de los godos: una larga lista de monarcas que se aprende en la escuela.
\n\nDefiniciones de la RAE
\nLa RAE ofrece varias acepciones que, en algunos casos, resultan peyorativas.
\n\nGodo
\nAdemás de referirse a los pueblos germánicos, la palabra godo se emplea en Canarias como adjetivo despectivo para describir a los peninsulares que pretenden ser nobles, y en Chile, Colombia y Uruguay durante la independencia se usó para denigrar a los españoles. La acepción “peninsular español” está marcada como vulgar.
\n\nGótico
\nEl término gótico también designa lo relativo a los pueblos godos, pero desde el siglo XVI se asoció a la arquitectura medieval anterior al Renacimiento, percibida como oscura y “siniesta”. Con el tiempo, “gótico” pasó a evocar lo macabro, y de ahí surgió la subcultura goth, con su estética de ropa negra, maquillaje dramático y referencias al horror.
\n\nBárbaro
\nLa RAE define bárbaro primero como «perteneciente a los pueblos que, desde el siglo V, invadieron el Imperio romano y se expandieron por Europa». En acepciones posteriores la palabra se equipara a “feroz, cruel, incivilizado”. Originalmente proviene del griego barbaros, que simplemente significaba “extranjero”. Los griegos lo usaban para describir a los persas, cuya lengua les parecía “bar‑bar”. Con el tiempo, el término pasó de “forastero” a “salvaje” en la percepción romana.
\n\nVándalo
\nSegún el diccionario, vándalo tiene dos sentidos: “persona que comete actos de salvajismo y destrucción” y “pueblo germánico de origen escandinavo”. La asociación entre vándalos y destrucción proviene de la historia del rey godo Genserico y sus conquistas en el siglo V.
\n\nGenserico y el saqueo de Roma
\nEn 428 el Genserico fue elegido rey de los vándalos. Un año después organizó una enorme operación naval que trasladó a 80 000 personas (solo 15 000 guerreros) desde la costa de la actual Algeciras hasta Ceuta. En poco tiempo ocuparon la provincia romana de Mauritania y, con el apoyo del emperador romano Valentiniano III, recibieron el título de Rex Vandalorum y fueron reconocidos como federados de Roma en África.
\nGenserico continuó su expansión: capturó Cartago, se apoderó de la flota imperial y, en 439, tomó el control del Mediterráneo occidental, incluyendo Córcega, Cerdeña, Sicilia y las Islas Baleares. Este dominio cortó el suministro de cereales africanos a Roma, obligando a la capital a comprar el grano a sus nuevos amos.
\n\nEl asalto a Roma (455)
\nTras el asesinato de Valentiniano III, Genserico envió su flota a Roma. El emperador Petronio Máximo intentó huir cargado de tesoros, pero fue linchado por la población. La ciudad quedó indefensa y el Papa León I intentó negociar con el rey vándalo. La única victoria de León fue evitar que la ciudad y sus basílicas fueran incendiadas; sin embargo, los vándalos saquearon Roma durante dos semanas, llevándose obras de arte a Cartago. Este episodio alimentó la “leyenda negra” de los vándalos, promovida por la Iglesia, que los asoció con la barbarie.
\n\n¿Otro “sanbenito” histórico?
\nMuchos historiadores responsabilizan la caída del Imperio romano de Occidente a los “invasores germánicos”. Sin embargo, el verdadero colapso se debió a la decadencia interna: legiones mercenarias sin cohesión, emperadores corruptos y una administración que había perdido el control de sus provincias. Los pueblos germánicos simplemente heredaron un territorio ya desmoronado; su papel como “bárbaros” fue magnificado por los cronistas que, al perder su privilegio, escribieron la historia a su favor.
\n\n
\n
\nGenserico y los vándalos saqueando Roma.