Historia de Europa

María Estuardo, la reina de Escocia atrapada por la historia

Del fin de los Tudor al ascenso de los Estuardo

Cuando la reina Isabel I, última monarca de la dinastía Tudor, murió en 1603, el trono de Inglaterra pasó a la casa de los Estuardo, iniciando la unión de ambas coronas bajo el reinado de Jacobo VI de Escocia, que también se convirtió en Jacobo I de Inglaterra.

Infancia y coronación de María Estuardo

María nació el 8 de diciembre de 1542, hija del rey Jacobo V de Escocia. Sólo seis días después de su nacimiento, tras la muerte de su padre y la ausencia de herederos varones, fue proclamada reina de Escocia a la edad de un bebé.

Al ser una menor, la regencia quedó en manos del conde James Hamilton, quien dirigió los asuntos de Estado mientras la joven monarca crecía.

Relaciones con Francia y la disputa con Inglaterra

En 1548, María fue enviada a la corte francesa para su educación y protección. Allí adoptó la lengua y costumbres francesas, lo que marcó su vida futura. En 1558, se casó con el delfín Francisco, heredero del trono francés. Ese mismo año Isabel I de Inglaterra ascendió al trono; su política protestante y la supresión del catolicismo generaron tensiones con los reinos católicos de Francia y Escocia, que apoyaban a María como posible heredera legítima del trono inglés.

El matrimonio con Francisco duró apenas un año; el joven rey murió en 1560, dejando a María viuda a los 18 años y regresando a Escocia.

Primeros años de gobierno

De regreso a Escocia, María nombró a su medio hermano, James Stewart, conde de Moray, como regente y consejero principal. Intentó mantener una política de tolerancia religiosa en un país donde predominaba el catolicismo, pero el movimiento protestante, liderado por figuras como John Knox, ganaba fuerza.

Segundo matrimonio y escándalos

En 1565, María contrajo matrimonio con Henry Stuart, conde de Darnley, un noble escocés de sangre real que también tenía derechos al trono inglés. El matrimonio produjo a su único hijo varón, Jacobo, futuro rey de Escocia y de Inglaterra.

La relación con Darnley se tornó violenta y, en 1567, el conde fue asesinado en circunstancias sospechosas. El principal sospechoso fue James Hepburn, conde de Bothwell, con quien María se casó poco después, generando una profunda crisis política.

Derrocamiento y exilio

El matrimonio con Bothwell provocó una rebelión liderada por nobles escoceses, que capturaron a María y la obligaron a abdicar en favor de su hijo Jacobo VI. En 1568, María se refugió en Inglaterra, bajo la supuesta protección de su prima Isabel I.

Sin embargo, la presencia de la reina católica representaba una amenaza para la Inglaterra protestante. Durante los siguientes veinte años, María fue mantenida bajo estrecha vigilancia, mientras se le acusaba de conspirar contra Isabel.

Juicio y ejecución

En 1586, los descubrimientos de la conspiración conocida como la “trama de Babington” llevaron al juicio de María por traición. Fue declarada culpable y ejecutada el 8 de febrero de 1587 en el Castillo de Fotheringhay.

Su muerte provocó la ira del Papa y de los reinos católicos, incitando a Felipe II de España a lanzar la Armada contra Inglaterra en 1588.

María Estuardo quedó como una figura trágica y simbólica de la lucha religiosa y política del siglo XVI.

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