Armas principales empleadas
Durante el Levantamiento del Gueto de Varsovia (abril‑mayo de 1943), los combatientes judíos contaban con un armamento escaso y, en su mayor parte, improvisado. Aun así, lograron organizar una defensa notable contra las fuerzas alemanas.
1. Pistolas y revólveres
Estas armas fueron esenciales para el combate cuerpo a cuerpo y la autodefensa. Entre las más comunes se encontraban la pistola polaca Vis wz. 35 y la belga FN Model 1910/22, capturadas o adquiridas a través del mercado negro.
2. Fusiles
El acceso a fusiles militares era limitado, pero lograron reunir algunos ejemplares, como el fusil polaco wz. 29 y el Mosin‑Nagant soviético.
3. Subfusiles y ametralladoras ligeras
Para los enfrentamientos a corta distancia se emplearon subfusiles, entre ellos los modelos polacos y británicos Sten Mk II y Mk V. No existía una versión “israelí” del Sten; los que se usaron fueron los fabricados en Polonia y Reino Unido.
4. Granadas caseras
Ante la falta de explosivos, la resistencia fabricó granadas improvisadas rellenando botellas o latas con pólvora, gasolina u otros materiales explosivos, y utilizando mechas de pólvora o tela impregnada.
5. Cócteles Molotov
Estos dispositivos incendiarios se utilizaron eficazmente contra vehículos blindados alemanes. Consistían en botellas de vidrio llenas de líquido inflamable (queroseno o gasolina) con un trapo como mecha.
6. Cuchillos y hachas
En los combates más cercanos, los combatientes recurrían a cuchillos, machetes y hachas como último recurso.
En conjunto, el armamento judío estaba muy por debajo del nivel de los soldados alemanes, que disponían de armas modernas y bien abastecidas. La capacidad de resistencia, pese a estas desventajas, constituye uno de los actos de heroísmo más recordados de la Segunda Guerra Mundial.