Falta de precedentes
Ambos países temían que una cláusula de crímenes de guerra creara un precedente que, en el futuro, pudiera ser utilizado contra sus propios soldados y dirigentes.
Cuestiones legales
Consideraban que resultaría muy difícil reunir pruebas suficientes y definir criterios claros de responsabilidad, lo que pondría en entredicho la equidad y la objetividad del proceso. Además, temían la posibilidad de dobles estándares y de persecuciones selectivas.
Consideraciones políticas
Sabían que imponer dicha cláusula podría generar una fuerte reacción en Alemania, percibida como una humillación y una medida vengativa, alimentando resentimientos que dificultarían la reconstrucción de relaciones y la paz. Por eso prefirieron evitar tensiones adicionales.
Enfoque alternativo
Francia y Gran Bretaña optaron por centrarse en la revisión territorial, las reparaciones y el desarme como medios más eficaces para debilitar a Alemania y prevenir futuros conflictos, en lugar de una cláusula de crímenes de guerra compleja y controvertida.