Marco Polo y el origen del té en Occidente
Contrario a la creencia popular, Marco Polo no fue quien introdujo el té en el mundo occidental. El consumo de té ya estaba documentado en Europa mucho antes de los viajes del célebre viajero veneciano.
Los registros indican que, a partir del siglo IX, los comerciantes árabes llevaron el té desde Asia a la península ibérica y otras regiones europeas. Estos mercaderes, mediante rutas comerciales establecidas, difundieron la bebida y sus costumbres asociadas entre la población europea.
Por lo tanto, aunque Marco Polo contribuyó a popularizar muchos conocimientos sobre Oriente, el té ya formaba parte de la cultura europea gracias a la influencia árabe varios siglos antes de sus expediciones.