El mito de la entrega de Checoslovaquia
Contrario a la creencia popular, Neville Chamberlain nunca entregó Checoslovaquia a Adolf Hitler. Lo que ocurrió fue el Acuerdo de Múnich firmado en 1938 entre Alemania, Italia, Gran Bretaña y Francia.
Este pacto obligó a Checoslovaquia a ceder la región de los Sudetes, poblada mayoritariamente por alemanes, a la Alemania nazi. La decisión se tomó bajo la presión de evitar una guerra, pero no implicó la entrega total del país.
En resumen, Chamberlain buscó la paz mediante la concesión territorial, pero el territorio cedido fue solo una parte de Checoslovaquia, no la nación completa.