La derrota de Francia en la guerra franco‑prusiana desencadenó una serie de cambios políticos que remodelaron el país.
Caída del Segundo Imperio Francés
La captura de Napoleón III en Sedan el 2 de septiembre de 1870 provocó una revuelta en París; dos días después, el 4 de septiembre, el Segundo Imperio fue depuesto.
Establecimiento de la Tercera República
Ese mismo día se proclamó la Tercera República, con Adolphe Thiers como primer presidente. El nuevo régimen introdujo reformas democráticas, como el sufragio masculino universal, la libertad de prensa y la libertad religiosa.
Tratado de Frankfurt
Firmado el 10 de mayo de 1871, el Tratado de Frankfurt puso fin al conflicto. Francia cedió Alsacia y Lorena a Alemania y aceptó una indemnización onerosa, lo que alimentó el sentimiento revanchista.
La Comuna de París
Entre el 18 de marzo y el 28 de mayo de 1871 se estableció la Comuna de París, un gobierno socialista radical. Fue sofocada por el ejército regular y sus líderes fueron fusilados, dejando una huella profunda en la política y la sociedad francesa.
Auge del nacionalismo francés
La pérdida de territorio y la humillación del tratado despertaron un fuerte nacionalismo. El deseo de recuperar Alsacia y Lorena alimentó el revanchismo y contribuyó, a largo plazo, a la tensión que desembocó en la Primera Guerra Mundial.