Fundamentos ideológicos
Unión Soviética: Se basó en la ideología marxista‑leninista, que buscaba una sociedad comunista sin clases, priorizando lo colectivo sobre los derechos individuales.
Regímenes europeos: En la Alemania nazi predominó una ideología racista y ultranacionalista que glorificaba la supremacía aria y la expansión territorial. En la Italia fascista se enfatizaba el Estado, el nacionalismo y la figura del líder.
Rol del Estado
Unión Soviética: El Partido Comunista ejercía poder absoluto; controlaba la vida económica, social y política.
Regímenes europeos: También contaban con estados fuertes, pero el grado de control variaba. En la Alemania nazi el control se ejercía mediante la Gestapo, la propaganda y la represión; en la Italia fascista el Estado dominaba, aunque se permitía cierta iniciativa privada y cierta autonomía cultural.
Uso del terror y la represión
Unión Soviética: Empleó el terror sistemático: disidentes, supuestos enemigos y grupos sociales fueron perseguidos, enviados a los gulags o ejecutados.
Regímenes europeos: También recurrieron a la violencia, pero con distinta intensidad. El nazismo llevó a la persecución masiva de judíos, comunistas y otras minorías, culminando en el Holocausto. El fascismo italiano utilizó la intimidación y la violencia, aunque en menor escala.
Sistemas económicos
Unión Soviética: Economía planificada centralmente; el Estado dirigía la producción, los precios y la distribución, eliminando la empresa privada.
Regímenes europeos: Alemania nazi combinó control estatal con propiedad privada, mientras que Italia fascista promovió la autosuficiencia y la intervención estatal en sectores clave.
Culto a la personalidad
Unión Soviética: Se construyó un fuerte culto alrededor de Stalin, cuya imagen y decisiones eran incuestionables.
Regímenes europeos: Hitler y Mussolini fueron también objeto de cultos personales que se usaron en la propaganda para crear una aura de autoridad absoluta.
Conclusión
Aunque comparten rasgos como la supresión de la oposición, la propaganda y el control de los medios, las diferencias en ideología, economía y grado de represión reflejan los contextos históricos y culturales de cada régimen.