Respuesta
La premisa de la pregunta es equivocada. Adolf Hitler no fue considerado un héroe del pueblo alemán entre 1933 y 1939. Si bien llegó al poder en 1933 y se convirtió en canciller, sus acciones y políticas provocaron consecuencias negativas para el país y sus ciudadanos.
En los primeros años de su mandato, Hitler impulsó algunas iniciativas que le granjearon apoyo popular, como programas de recuperación económica que ayudaron a salir de la Gran Depresión, la creación de empleo y la restauración del orgullo nacional mediante el rearme militar y la expansión territorial. Sin embargo, a medida que consolidaba su control, sus políticas se volvieron cada vez más opresivas, autoritarias y dictatoriales, restringiendo libertades individuales, suprimiendo la disidencia y persiguiendo a minorías y opositores políticos.
A lo largo de la década de 1930, Hitler consolidó su poder, adoptó una política exterior agresiva que desencadenó la Segunda Guerra Mundial y profundizó su ideología racista, culminando en el Holocausto. Estos hechos cambiaron la opinión pública, y al final de la guerra en 1945 Hitler era visto como una de las figuras más vilipendiadas de la historia, no como un héroe.