Contexto histórico
Durante la Segunda Guerra Mundial Hungría firmó el Pacto de Acero y se convirtió en aliada de la Alemania nazi. Sus unidades combatieron junto a las fuerzas alemanas en varios frentes, entre ellos el Frente del Este y los Balcanes.
Sin embargo, a partir de 1941 el país quedó bajo un control efectivo de Berlín. Tras la ocupación alemana de 1944, tropas alemanas estaban estacionadas en todo el territorio húngaro y el gobierno de Miklós Horthy perdió gran parte de su autonomía. Por ello, la participación húngara no fue una decisión libre, sino el resultado de la presión y la imposición alemana.