El feudalismo en Inglaterra se extinguió gradualmente durante el siglo XVI. A continuación se presentan los acontecimientos y procesos clave que marcaron su declive.
1. La Revuelta de los Campesinos de 1381
Esta rebelión popular contra la carga feudal y la autoridad de la nobleza mostró el creciente descontento del pueblo, aunque fue sofocada, sentó un precedente importante.
2. El proceso de cercamiento
Desde el siglo XV, los terrenos comunes fueron convertidos en propiedades privadas, desplazando a muchos campesinos y debilitando la base económica del sistema feudal.
3. Las Guerras de las Rosas (1455‑1485)
El conflicto entre las casas de Lancaster y York debilitó a la nobleza y permitió al monarca centralizar el poder, erosionando aún más la estructura feudal.
4. Auge de la clase mercantil
El crecimiento del comercio generó una nueva élite económica que cuestionó los privilegios aristocráticos y favoreció una sociedad más orientada al mercado.
5. Reformas Tudor
Los reyes Tudor, especialmente Enrique VII y Enrique VIII, llevaron a cabo reformas que redujeron la influencia de la nobleza y reforzaron la autoridad real. La ruptura con la Iglesia católica y la disolución de los monasterios también minaron uno de los pilares del feudalismo.
6. Consolidación del derecho común
El desarrollo del common law bajo los Tudor ofreció protección legal a los individuos y limitó el poder arbitrario de los señores feudales.
Al llegar al siglo XVI, Inglaterra había pasado de una sociedad feudal a un Estado‑nación centralizado, basado en la propiedad privada, el capitalismo y un gobierno más fuerte.