Orígenes de la pasta en Italia
No existen pruebas históricas de que Marco Polo haya introducido la pasta en Italia.
La pasta llegó a la península mucho antes de la época de Polo, gracias a intercambios con la cocina asiática y, sobre todo, a la influencia de los árabes que la trajeron desde el Mediterráneo oriental.
Documentos medievales demuestran que ya se consumían fideos y pastas secas en Sicilia y otras regiones costeras en el siglo XIII, mucho antes de que el famoso viajero veneciano regresara de sus viajes.
Por lo tanto, aunque la figura de Marco Polo es fascinante, su contribución a la pasta es más un mito que una realidad.