Proceso de divorcio de Enrique VIII y Catalina de Aragón (1527‑1534)
El divorcio de Enrique VIII de su esposa Catalina de Aragón se prolongó aproximadamente siete años, entre 1527 y 1534. A continuación, los acontecimientos más relevantes.
1527
Enrique VIII inicia la petición de anulación, alegando que su matrimonio es inválido porque Catalina había estado casada antes con su hermano mayor, el príncipe Arturo.
1529
El cardenal Thomas Wolsey, principal consejero del rey, no logra obtener la anulación del Papa Clemente VII, quien está bajo la presión del sobrino de Catalina, el emperador Carlos V.
1531
Enrique rompe con la Iglesia católica romana y funda la Iglesia de Inglaterra, proclamándose a sí mismo como Sucesor Supremo.
1532
El Parlamento aprueba la Ley de Restricción de Apelaciones, que prohíbe recurrir a Roma en asuntos eclesiásticos.
1533
El nuevo arzobispo Thomas Cranmer declara nulo el matrimonio con Catalina. Días después, Enrique contrae matrimonio con su amante, Ana Bolena.
1534
El Papa Clemente VII excomulga a Enrique VIII, sellando la ruptura definitiva entre Inglaterra y la Iglesia católica.
Durante todo este periodo, el divorcio fue un asunto legal y político extremadamente complejo, que implicó negociaciones diplomáticas, presiones internacionales y, en última instancia, la escisión de la Iglesia de Inglaterra del catolicismo romano.