Antecedentes
Tras la derrota francesa en la Guerra Franco‑prusiana (1870‑1871), Alemania anexó los territorios de Alsacia y Lorena. La pérdida de estas provincias despertó un fuerte sentimiento de revanchismo y una profunda animosidad en Francia, que alimentó la hostilidad hacia Alemania durante las décadas siguientes.
Este resentimiento contribuyó indirectamente al clima de tensiones que culminó en el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914.