Respuesta
La clase social que detentó el mayor poder en la Nueva España fueron los peninsulares. Estos nacidos en la península ibérica ocupaban los cargos más altos del gobierno, el ejército y la Iglesia, y concentraban la mayor parte de la tierra y de los negocios.
Considerados de sangre 100 % española, los peninsulares se distinguían de los criollos y de la población mestiza, a quienes miraban con desdén. Su posición privilegiada les permitió controlar la política, la economía y la vida religiosa del virreinato.