El auge de Roma como potencia dominante en la región mediterránea se produjo principalmente durante la República Romana, entre los siglos III y I a.C. En este lapso, la expansión militar, la diplomacia política y el crecimiento económico permitieron a Roma consolidar su hegemonía sobre gran parte del territorio mediterráneo.
La batalla de Cuarte (1094) Tras un asedio de seis meses, las puertas de Valencia se abrieron el 15 de junio de 1094 y Rodrigo entró en la ciudad al día siguiente. La conquista supuso un duro golpe moral para los musulmanes de la península y puso en grave peligro los dominios almorávides más cercano