Propiedad de la tierra
Los nobles eran los mayores terratenientes de Francia. Gran parte de su riqueza provenía de las rentas que los campesinos pagaban por sus tierras. Estas rentas, a menudo elevadas, generaban ingresos considerables para la aristocracia.
Inversiones
Además, los nobles invertían en diversos sectores como la banca, la manufactura y el comercio. Estas inversiones les aportaban ingresos adicionales y reforzaban su prestigio social.
Cargos gubernamentales
Muchos nobles ocupaban puestos en la administración del Estado, lo que les garantizaba un salario y numerosos privilegios. Estos cargos también les daban acceso a información y recursos útiles para sus intereses.
Alianzas matrimoniales
Los matrimonios con otras familias adineradas eran una estrategia habitual para ampliar su patrimonio y consolidar su poder político y social.
Beneficios eclesiásticos
Varios nobles pertenecían al clero y obtenían ingresos de beneficencias eclesiásticas, como obispados y abadías. Estos cargos les proporcionaban importantes rentas y gran influencia dentro de la Iglesia.