El primer sello postal del mundo
El 1 de mayo de 1840 el Reino Unido emitió el primer sello adhesivo de la historia, el famoso Penny Black. Se utilizó por primera vez el 6 de mayo para franqueo de una carta. En aquel entonces el coste del envío debía ser abonado por el destinatario y variaba según la distancia del recorrido.
El ingenio de Rowland Hill
El proyecto surgió gracias al parlamentario británico Rowland Hill, quien en 1837 presentó al Royal Mail una reforma que proponía que el remitente pagara el franqueo mediante un sello adhesivo. Hill incluyó un boceto del sello: el perfil de la reina Victoria sobre fondo negro, con la palabra Postage en la parte superior y la indicación One Penny en la inferior.
El Congreso aprobó la propuesta en 1840 y el sello entró en circulación.
—No puedo recogerla, no tengo suficiente dinero para pagarla.
Esta frase proviene de una anécdota que Hill vivió durante un viaje: una noche, atrapado por una tormenta, se alojó en una posada. Un cartero entregó una carta al posadero, que la devolvió alegando falta de fondos. Hill pagó el franqueo y, al entregársela al cartero, este le explicó que la destinataria, analfabeta, había devuelto la carta sin pagar porque había interpretado los signos del sobre como una señal de que el envío era gratuito. Hill comprendió entonces que depender del destinatario para pagar el correo era un problema, y su propuesta buscaba evitar que cartas importantes quedaran sin entregarse por falta de dinero.
La llegada de los sellos a España
España adoptó el nuevo sistema apenas una década después. El 1 de enero de 1850 se emitieron los primeros sellos españoles, con la imagen de la reina Isabel II, siguiendo la tendencia internacional de utilizar la figura monárquica como tema.
Desde entonces, los sellos se han convertido en un medio para difundir la cultura, la historia y la identidad de un país. Hoy, servicios como TUSELLO permiten imprimir imágenes propias en sellos válidos a nivel nacional e internacional, siempre que se posean los derechos de la imagen y se cumplan los requisitos técnicos.
La polémica del sello de “La Maja Desnuda”
En 1930, el rey Alfonso XIII autorizó una serie de sellos de 1, 4 y 10 pesetas que reproducían la obra de Goya La Maja Desnuda. Fue el primer sello del mundo en presentar una figura femenina desnuda y, para la época, generó escándalo y gran interés comercial.
Según la leyenda, en los Estados Unidos, un país de moral muy conservadora en aquel entonces, los sobres con ese sello eran devueltos al remitente. Aunque la historia no está confirmada, resulta plausible dada la sensibilidad del público estadounidense de la época.
Celebración del 300.º aniversario del correo
En 2016, Post conmemoró sus 300 años de servicio con una serie de artículos que exploran la evolución del correo y los servicios de paquetería.